jueves, 18 de junio de 2009

Oscar Domínguez.

Biografía:


Nace en la ciudad tinerfeña de San Cristóbal de La Laguna. El padre era un terrateniente poseedor de extensas propiedades agrícolas. De inmediato la familia y sus tres hijos se trasladan a vivir a Tacoronte con su abuela Federica, cerca de la histórica Casa de la Alhóndiga. A sus playas de arena negra hace referencia en sus cuadros. El primero data de 1926, Autorretrato con pipa, y está firmado con la expresión Óscar X que utilizará en su primera época. En 1927, su padre lo envía a París a casa de su hermana Antonia y su marido, el pintor Álvaro Fariña, para organizar la exportación del negocio platanero de su padre, aunque tiene que regresar en 1928 para cumplir el servicio militar. Al volver entra en contacto con el movimiento surrealista, y sobre todo con André Bretón. Este grupo marcará su trayectoria hasta que es expulsado al acercarse a la pintura de Pablo Ruiz Picasso. Allí conoció además a Paul Éluard, Man Ray y Wilfredo Lam. En 1928 expuso en el Círculo de Bellas Artes de Tenerife en compañía de la pintora francesa Lily Guetta. En 1931 muere su padre. Su primera individual fue organizada por el grupo surrealista tinerfeño de Gaceta de Arte, en 1933, también en el Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife y en Las Palmas de Gran Canaria; por entonces sostiene una relación con una pianista polaca que le acompaña a las islas y aparece en algunos de sus cuadros como Retrato de Roma, El piano o Paisaje de Canarias. De esa época es también su famosa Máquina de coser electrosexual. La iconografía de sus cuadros alude frecuentemente a volcanes, grutas y la vegetación típica de las islas; también hay latas de conserva, imperdibles, revólveres, flechas, leones y toros que forman parte de sus objetos surreales. Al año siguiente, 1934, se incorporó al círculo de André Bretón y se sumerge por completo en el surrealismo de sus maestros: Salvador Dalí, Max Ernst, Yves Tanguy, el rumano Víctor Brauner, el chileno Roberto Matta o Picasso. Entre sus obras de aquellos años, de un estilo en parte deudor del de Salvador Dalí, y en los que a menudo se inspira en el paisaje canario, destacan Drago (1933), Máquina de coser electrosexual (1935) y sobre todo el espléndido Cueva de guanches (1935), expuesto en el Centro de Arte Reina Sofía. En 1935 participó en la Exposición Surrealista de Santa Cruz de Tenerife, en la que firmó el manifiesto Du temps que les surréalistes aviaient raison. También son importantes sus objetos surrealistas, entre los que destacan Pérégrinations de Georges Hugnet (1935) y L'arrivée de la Belle Epoque, montados en París en la Exposition Surréaliste d'Objets de la Galerie Charles Ratton en 1936. Por entonces da a conocer la técnica de la decalcomanía (precedente de la calcomanía actual), consistente en introducir gouache negro líquido entre dos superficies presionándolas de modo incontrolado, una técnica que adoptaron rápidamente los surrealistas y tanto influyó posteriormente en el expresionismo abstracto. Visitó Barcelona, donde hizo amistad con Remedios Varo, con Esteban Francés y con Manuel Viola.
Durante la Guerra Civil Española se escondió en su isla natal y logró posteriormente marchar a París en un barco de fruta con documentación falsa. Allí pasó la mayor parte del resto de sus días. Emprendió entonces su llamado "periodo cósmico", que es uno de los más interesantes de su carrera. Lo inicia con Paisaje abisal. Junto a Ernesto Sábato elabora la Teoría de la petrificación del tiempo e introduce en su obra formas cristalizadas y estructuras de redes angulosas. También estrecha su relación con Pablo Ruiz Picasso. Por entonces se inspira en el libro Lancelot 28º - 7º del poeta surrealista canario Agustín Espinosa para componer su cuadro del mismo título; para él también había hecho la cubierta de Crimen (1934), la más importante de las novelas surrealistas en español, como también había hecho la de Romanticismo y cuenta nueva (1934, de Emeterio Gutiérrez Albelo. Durante la Segunda Guerra Mundial se refugió de los nazis en Marsella y pasó un tiempo en el Château de Air Bel, junto a esta ciudad, regresando posteriormente a París, donde vivió con Maud Bonneaud, que años después se casaría con Eduardo Westerdahl, y colaboró con el grupo surrealista clandestino La Main à Plume. Contempla la pintura de Giorgio de Chirico, por el que siente una gran admiración. Pinta sus cuadros El mapamundi, Toro moribundo y El revólver. Posteriormente rompió con el Surrealismo y con André Bretón, fuertemente influido por la obra de Picasso. Ilustró con aguafuertes Poésie et verité (París: Les nourritures terrestres, 1947), de Paul Éluard. Hay que mencionar también su propio libro de versos Les deux qui se croisent (Paris: Fontaine, 1947). El artista vivió los últimos años de su vida preso de la locura tras sufrir acromegalia (elefantiasis), enfermedad degenerativa que deformó su físico e hizo crecer extraordinariamente su cráneo. Tras la Segunda Guerra Mundial le rinden numerosos homenajes en Alemania y Checoslovaquia. En 1953 ya advierte su trágico final, y escribe: "Este año ha sido una cosa terrible; he perdido más de diez amigos que quería profundamente". La Nochevieja de 1957 se suicidó en París, completamente borracho, abriéndose las venas en el baño de una fiesta que daba su amiga, la Vizcondesa de Noaffles. Sus restos descansan en el "Panteón de los Noailles" del cementerio de Montparnasse, junto a otros artistas.

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